miércoles, 9 de mayo de 2012

Cuando no sabes que decidir


Para estos momentos desearía tener una respuesta razonable a esta afirmación, o un libro que me diga, “este es el camino…”. Es aun mi sentido de dependencia, los amarres de los pensamientos, los que me impiden ver la objetividad, innumerables visiones pasan por mi mente mostrando lo que podría ser, y lo que no podría ser, los pros y los contras, los beneficios y las dificultades. Me encuentro en la encrucijada de mi destino. Para algunos puede parecer tonto, para mi, la decisión mas grande en este momento.

Un sabio adagio dice: “si no eres feliz con lo que tienes ahora, tampoco lo serás con lo que vendrá”

De algo si estoy seguro, y es la gran lección que he aprendido en el transcurrir de mi vida, la paciencia trae consigo grandes recompensas. Esperare, solo son los tambaleos los que me asustan, los murmullos de aquellos que me dicen, no podrás, y de otros que me alientan, el inmenso remolino de emociones dentro de mi que piden a gritos, “NO ME SUELTES” pero aun este momento es necesario, no estoy solo, solo aprendo a caminar, y debo asumirlo pacientemente.

¡¡Animo para aquellos que atraviesan momentos similares!! 

lunes, 23 de abril de 2012

Cultivos del Alma




“La felicidad no es un árbol, es el aire, no es una semilla, es la tierra misma”

A menudo suelo pensar que si siembro amor recogeré este, ya que es una ley tasita de casa y efecto. Pero existen ciertas cosas que no deben ser sembradas ni deben nacer y ser cultivadas, solo sentidas. No puedes decir que recoges el aire, ni puedes meterlo todo en una bolsa, ni aun la mas inmensa, es algo que sientes y disfrutas, que roza tu piel y te llena de gratitud.

La felicidad no debe depender de una semilla, debe ser el factor que le da crecimiento a la misma, al igual que el amor.

¿Por qué no debo sembrarlo?
No siempre que siembras, recoges, por ende, no siempre que hagas feliz a alguien, se te devolverá por el mismo canal, quizás si vemos la alegoría de la felicidad como el aire, lo sentirás donde estés y de la dirección que menos esperas.

Esto nos libra de las expectativas, y así mi intención de dar se convertirá en algo puro, no esperare nada a cambio, solo será parte de mi, y fluiré como el viento a través de todos.

Vivir feliz es vivir aquí y ahora, no importando la situación en la que me encuentre, crezco fuerte y radiante, como la flor de loto crece en un pantano e irradia belleza, me sobrepongo a la situación a mi alrededor e irradio la belleza de los creados y lo Eterno.

By. Yisra 

jueves, 19 de abril de 2012

El sendero del TAO


Una parábola taoísta:
       Existe una estatua de Lao Tzu, el fundador del Tao.  Un joven lleva años pensando en ir a las montañas y conocer la estatua de Lao Tzu.  El joven ama las palabras, la forma en que Lao Tzu ha hablado, el estilo de vida que ha llevado, pero nunca ha visto una estatua suya.  No existen templos taoístas, así que hay muy pocas estatuas y todas están en las montañas, al aire libre, talladas en la misma montaña, sin techo, sin templo, sin sacerdote, sin culto.

       Pasan los años, y siempre muchas cosas se interponen.  Pero una noche decide finalmente que debe ir, además el lugar no está lejos, sólo queda a cien millas de distancia, pero como él es pobre tendrá que caminar.  A media noche –elige la noche porque al estar dormidos la esposa, los hijos y la familia no se le presentará ningún problema- coge una lámpara en sus manos, pues la noche es oscura, y se aleja del pueblo.

       Al salir del pueblo y dirigirse al primer mojón, surge en él un pensamiento: “¡Por Dios, cien millas, y sólo tengo dos pies!  Esto me va a matar.  Estoy pidiendo lo imposible.  Nunca he caminado cien millas,  y no hay carretera…”.  El camino es estrecho, de montaña, sólo para caminantes y también peligroso, así que piensa: “Vale la pena esperar a que amanezca.  Al menos habrá luz y veré mejor; de otro modo me despeñaré en algún punto de este estrecho sendero y desapareceré sin ver la estatua de Lao Tzu; sería el final, simplemente.  ¿De qué sirve suicidarse?”.
       Estaba en esas, sentado a las afueras del pueblo, cuando se le acercó un anciano a la salida del sol.  Vio al joven sentado y le preguntó:
-¿Qué estás haciendo aquí?
El joven se lo explicó.
El anciano rió.  Dijo:
-¿No has escuchado el viejo refrán?  Nadie es capaz de dar dos pasos al mismo tiempo.  Sólo puedes dar un paso a la vez: los poderosos, los débiles, los jóvenes, los viejos; no importa. Y el refrán continúa: “solamente paso a paso puede un hombre recorrer diez mil millas”, ¡y este camino sólo tiene cien!  No seas estúpido.  Además, ¿quién te está diciendo que sigas sin parar?  Puedes tomarte tu tiempo.  Éste es uno de los valles más hermosos y ésta es una de las más hermosas montañas, y los árboles están llenos de frutos, frutos que a lo mejor ni siquiera has probado.  De todas maneras, yo me dirijo allí.  Puedes venir conmigo.  He hecho este camino miles de veces; además tengo por lo menos cuatro veces tu edad.  ¡Levántate!
El anciano era muy autoritario.  Cuando dijo: “¡Levántate!”, el joven simplemente se puso en pie, además;
-Dame tus cosas.  Eres joven, inexperto; cargaré con tus cosas.  Tú sólo sígueme y ya descansaremos tanto como quieras.
Y lo que había dicho el anciano era verdad.  En cuanto se adentraron más profundamente en el bosque y las montañas, todo se fue volviendo más y más hermoso.  Y las frutas eran silvestres, jugosas.  Además, iban descansando: cada vez que el joven deseaba detenerse, el anciano accedía.  Le sorprendía que el anciano nunca dijera que era hora de descansar.  Pero, cada vez que el joven decía que era hora de descansar, el anciano esta dispuesto a hacerlo: descansaban un día o dos y luego retomaban la ruta.

De esta forma recorrieron sin problemas las cien millas y llegaron al final del sendero; entonces tuvieron acceso a una de las estatuas más hermosas de uno de los hombres más grandes que ha caminado sobre la tierra.  Incluso su estatua tenía algo; no era sólo una pieza de arte.  Había sido creada por artistas taoístas para representar el espíritu del Tao.

El Tao cree en la filosofía del dejarse llevar.  Cree que tú no tienes que nadar sino flotar en el río, simplemente debes permitir que el río te lleve a donde va, porque cada río llega finalmente al océano.  Así que no te preocupes; llegarás al océano.  No hay necesidad de estar tenso.

En aquel lugar solitario se alzaba la estatua y, precisamente junto a ella había una cascada, pues al Tao se le llama el camino de la corriente de agua.  Tal como el agua, sigue y sigue fluyendo sin manuales, sin mapas, sin reglas, sin disciplina… pero de una forma un tanto extraña, muy humildemente, porque siempre está buscando la posición más baja en todas partes.  Nunca va cuesta arriba.  Siempre va cuesta abajo, pero llega al océano, a su propio origen.

Toda la atmósfera del lugar era representativa de la idea taoísta del dejarse llevar.  El anciano dijo:
-Ahora empieza el recorrido.
El joven dijo:
-¿Qué?  Pero si yo creía que después de caminar estas cien millas la ruta había terminado.
-Así es precisamente como los maestros han estado hablando a la gente –contestó el anciano-.  Pero la realidad es ahora: desde este punto, desde esta atmósfera, comienza una ruta de mil y una millas.  Y no te voy a engañar, porque después de mil y una millas te encontrarás con otro anciano, posiblemente yo, que te dirá: “Ésta es sólo una parada, continúa”.  El mensaje indica continuar.
El recorrido mismo es la meta.
Es infinito.  Es eterno.

Viajando por el camino Erróneo


Es posible satisfacer la honda necesidad de construir y alcanzar logros mediante la construcción y el logro de cosas triviales, canalizando el impulso de construir hacia aéreas superficiales. Con frecuencia este escape proporciona una sensación de logro, una sensación de trabajo transformado en resultado, lo cual es suficiente para mantener a la persona alejada de la verdadera tarea de trabajar en si misma, sin sufrir las señales de advertencias dadas por el sentimiento de vacío o de depresión.

La gente suele coleccionar objetos o se dedica de lleno a proyectos que no tienen sentido suplemente por que esto les proporciona una sensación de propósito y de movimiento, ignorando el hecho de que el propósito es trivial o incluso tonto.
Algunos individuos coleccionan latas de cervezas y otros cuadros de pintores valiosos, algunos se dedican a la excelencia atlética y otros a los negocios. Algunos desarrollan sus músculos y otros fundan imperios. Todas estas actividades poseen el potencial de satisfacer la necesidad de producir, moverse y construir… por lo menos un cierto tiempo.
Pero con frecuencia estas actividades son meramente sustituto superficial de la autentica ardua labor de construirse a uno mismo.

No hay nada de malo en construir cosas en este mundo; algunas de esas cosas pueden ser necesarias e incluso muy valiosas, pero cuando la construcción de cosas en este mundo se vuelve el sustituto de la autentica labor de construirse a uno mismo- construcción de lo que durara para la eternidad- eso constituye una tragedia. Este mundo junto con sus logros, siempre debe ser el vehículo del verdadero viaje.
No te puedes dar el lujo de olvidar que el camino conduce a un lugar; no te puedes dar el lujo de olvidar tu destino final. Toma en cuenta la siguiente anécdota:

“Una persona contrato a un conductor de camión para que trasportase cierta mercancía a una ciudad lejana. “Conduce con cuidado”, le dijo: “cuida mucho el camión, obedece todas las reglas y no hagas nada peligroso. O vallas a velocidad excesiva y no te arriesgues”
Dos días más tarde el conductor regreso, “¿Cómo te fue?, le pregunto la persona que lo había contratado.
“Bien” dijo el conductor, “hice tal como me mandaste, cuide el camión, seguí todas las reglas de transito, conduce con precaución y durante todo el camino y no me arriesgue”
“¿entregaste la mercancía?” le pregunto.
“¡Oh!” exclamo el conductor “se me olvido entregar la mercancía”

No te puedes dar el lujo de olvidar entregar la mercancía. No te involucres tanto en el camión que llegues a olvidar hacia dónde vas. No te involucres tanto en la excitación de hacer, de moverte y de construir, que puedas llegar a olvidar de preguntarte hacia donde te conduce todo eso. Seguramente no quisieras viajar años para luego descubrir que estabas en el camino equivocado, o que te preocupaste tanto por las trivialidades del camino que escasamente avanzaste, o que se te olvido que tenías una mercancía que entregar.

La mercancía que tienes que entregar eres tú mismo, tu posees en ti la mercancía más importante y valiosa, y solo tú puedes entregarla. Tú tienes en tus manos la responsabilidad de ti mismo y algún día se te formulara la pregunta “¿Entregaste la mercancía?” 

By. Akiva Tatz 
Joven y Judío Hoy 

miércoles, 11 de abril de 2012

Tu luz Interior

Este año comprenderás el valor de tantas pruebas superadas. Impulsarás a que otros reconozcan su propia divinidad interna, desplieguen sus alas y vuelen con el corazón abierto. Todo lo vivido tuvo su razón de ser. Para ayudar a transformar primero había que transformarse. Verás reflejados tus primeros pasos en quienes se acerquen manifestando desánimo, falta de sentido y confusión. Será tu corazón quien les hable y los anime. Habrá amor en tus acciones y un sincero sentimiento de hermandad.
By. www.tuluzinteior.com 

domingo, 8 de abril de 2012

FERMENTACIÓN


Estamos en víspera de PESAJ una de las fiestas judías más grandes y significativas en el pueblo. Habla de un detalle importante FERMENTACION.

La fermentación es una transmutación de un elemento el cual cambia su estado original  a otro modificado,  debido a las bacterias que actúan sobre si. La torah nos hace mención a que erradiquemos la fermentación de todo lo que comemos, ahora ¿Qué es la fermentación en un estado inmaterial, que es realmente a lo que la torah está haciendo alusión?

Nuestra conciencia posee la pureza de nuestros sentimientos, de los cuales también nos alimentamos, nuestro alimento es Luz, sentimientos y energía que emana de la naturaleza (Man) cada una de las actitudes, emociones y acciones que los seres vivos emanan de si envían una carga informativa y de alimentación a nuestro ser puro. Estos elementos muchas veces están fermentados.
AMOR  por ODIO
PLACER por EGOISMO
Estos al fermentarse cambian el elemento inicial, nuestro alimento es la escancia misma, lo que nos guía a corrección y orden, lo cual es el propósito de nuestro ser en este planeta.
Antes de abstenerme a comer un pan fermentado, el cual es riquísimo, debo pensar y ver si lo que estoy haciendo de momento no está leudado o fermentado o es verdaderamente el elemento puro. Lo que nos lleva también a pensar, esto que soy, es verdaderamente mi YO o un estereotipo leudado de la sociedad, religión o cultura. 

jueves, 5 de abril de 2012

Poema de Pablo Neruda

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!

Pablo Neruda.